Lo que detalla un análisis de orina bien realizado

Lo que detalla un análisis de orina bien realizado

“No solo hay que tener en cuenta los resultados de este proceso analítico, sino que deben valorarse en su justa medida las observaciones y comentarios del propio paciente; una información necesaria para el médico o la médica”, destaca la Dra. Carmen González Enguita, jefa del Servicio de Urología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

La orina es de color amarillento y es secretada por los riñones como resultado de la depuración y el filtrado de la sangre; conclusión final del metabolismo celular y, por ende, del funcionamiento de todos los órganos de nuestra anatomía.

La orina, que sale de los dos riñones por los uréteres, se acumula en la vejiga y se expulsa al exterior del cuerpo humano a través del meato de la uretra durante el proceso dinámico de la micción.

La vejiga almacena alrededor de 500 mililitros en el caso de las mujeres y de 700 ml en los hombres. Las personas producen entre un 1,5 y 1,7 litros cada día.

“La recogida correcta de una muestra de esta orina para su análisis debe ser siempre el principio de un buen diagnóstico patológico o del seguimiento correcto de la evolución de la enfermedad después del tratamiento. Nunca debiera ser el inicio de un error o formar parte de un proceso médico prácticamente inútil”, opina la Dra. González Enguita.

Señales y signos de un análisis visual, olfativo y táctil de la orina

En el laboratorio, y siempre que se haya entregado la muestra de orina en forma y tiempo, se observará el color, la turbidez, el olor anormal y el aspecto, incluso la consistencia en aquellas situaciones en la que el líquido es denso.

“Yo misma, dice la doctora, en ocasiones, solicito al paciente que vaya al baño del hospital y orine, sobre todo cuando el paciente me indica que ha observado la presencia de sangre en su orina -hematuria-. Esa muestra que observo directamente me aporta un buen número de datos de gran valor diagnóstico”.

Lo habitual es que la orina sea amarillenta o transparente, y toda orina que no presente este aspecto tiene algún significado; por ejemplo, la presencia de restos sanguíneos puede hacer que se vea rojiza o amarronada.

La turbidez o un olor anormal pueden indicar un problema de infección, como la presencia de bacterias en la orina que provocan sensaciones de putrefacción. El olor a moho puede indicar una enfermedad hepática.

Nuestra alimentación también condiciona el olor: es muy posible que si comes espárragos se delate en la orina con un olor desagradable (gases de la descomposición química del ácido aspártico), así como la remolacha, un tubérculo, y el ruibarbo, una verdura, podrán teñir de rojo el líquido del inodoro.

Si hablamos de ciertos medicamentos y vitaminas, que siempre debe conocer el médico, se pueden modificar tanto el color como el olor de la orina.

“Cloroquina (habitual en artritis reumatoide), suplementos de hierro, levodopa (párkinson), nitrofurantoína (infecciones urinarias), fenazopiridina (dolores menstruales), fenotiazinas (trastornos mentales), fenitoína (antiepiléptico) y riboflavina (vitamina B) son algunos detonantes”, apunta.

El aspecto espumoso de la orina puede significar la eliminación de proteínas por la orina (proteinuria), con lo que quizás estarán señalados nuestros riñones.

En épocas no muy lejanas todavía se degustaba la orina para detectar indicios patológicos, aunque este método se quedó en el pasado.

“Sabemos que la orina tiene un sabor salado, porque en ella encontramos los restos eliminados del sodio y el potasio. Por contra, el sabor dulce es propio de la diabetes mellitus -del griego ‘meli’, miel- (tipo 2), nada que ver con la insípida diabetes tipo 1, que no elimina glucosa en la orina y cuyo origen es diferente”, resalta la galena.

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Análisis de orina: tira reactivaSignificados de la tira reactiva, estudio cualitativo de la orina

Al empapar con orina una tira reactiva (dispositivo de celulosa impregnado con productos químicos) aparecen valores que adoptan un color determinado ante la presencia de sustancias como proteínas, glucosa y bacterias en niveles por encima de los habituales.

En la actualidad, podemos analizar hasta diez parámetros diferentes en la orina con la tira reactiva, algunos de los cuales deben ir acompañados, a posteriori, del análisis microscópico del sedimento urinario para obtener información adicional y detallada.

Acidez (pH)

El nivel de pH indica la cantidad de ácido en la orina. En condiciones normarles esta acidez deberá estar situada en valores que fluctúan entre 4,6 y 8,0 pH. Si los valores no llegan o se exceden de esos rangos debemos pensar que nos encontramos ante un trastorno renal o de las vías urinarias.

“Habrá que tener en cuenta que algunos medicamentos y la dieta alimenticia pueden producir alteraciones de este parámetro, que marca la acidez de la orina; una circunstancia que podría inducir al error de diagnóstico, con el consecuente disgusto para el paciente”, apunta.

Concentración o densidad

Muestra el grado de concentración de las partículas en la orina, lo cual permite conocer el estado de hidratación del organismo. La densidad normal es de 1.006 a 1.03 en la orina; con lo cual, un valor elevado indicaría que el paciente no bebe suficiente cantidad de líquido a diario.

Proteínas 

No debería haber proteínas en orina, si bien pueden se detectados niveles muy bajos sin ser un indicativo de enfermedad. Por lo general, aumentos pequeños de proteína en la orina no deber ser motivo de preocupación, aunque cantidades mayores a 5 podría ser un indicio de problema renal.

Glucosuria

Tampoco debería haber glucosa en orina, si bien pueden se detectados niveles muy bajos en la orina sin ser enfermedad.

La cantidad de azúcar (glucosa) en la orina generalmente es demasiado baja para detectarse. Si se detecta cualquier cantidad de azúcar en esta prueba (el rango es de 0 a 10), se requerirán análisis adicionales de seguimiento para detectar una posible diabetes mellitus.

Cetonas

Es habitual solicitarlos en personas que están siguiendo dietas de rápido adelgazamiento y, además, es habitual en el control de la diabetes. Como sucede con el azúcar, cualquier cantidad de cetonas que se detecte en la orina puede ser un signo de diabetes y deben hacerse análisis de seguimiento.

Bilirrubina 

La bilirrubina es un producto de la descomposición de los glóbulos rojos. Por lo general, la bilirrubina se encuentra en la sangre y pasa al hígado, donde se elimina y se convierte en parte de la bilis. Aún así no debiera estar en la orina.

Si se detecta bilirrubina en la orina puede indicar una enfermedad o daño hepático, aunque podrían hallarse pequeñas trazas de urobilinógeno, un derivado de la bilirrubina, y ser considerado un hallazgo normal.

Nitritos/Esterasa leucocitaria

Los nitritos positivos o la esterasa leucocitaria (un producto de los glóbulos blancos) en la orina pueden indicar una infección de las vías urinarias.

Hematíes/Hemoglobina

La presencia de sangre en la orina requiere un análisis adicional, ya que puede ser un signo de daño renal, infección urinaria, cálculos en los riñones o en la vejiga, cáncer de riñón o vejiga y de otros trastornos de la sangre.

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Análisis de orina-hombre y mujer paseando por un parque madrileño.

Los pormenores del sedimento urinario, análisis microscópico cualitativo y cuantitativo

El sedimento de orina es una investigación de laboratorio que se realiza a veces como parte del análisis de orina. Se lleva a cabo mediante la centrifugación: del resultado se obtienen unas gotas de orina concentrada, sedimentada, para visualizarla y estudiarla al microscopio.

En dicho sedimento de orina se buscará y analizará, por ejemplo, la presencia de diferentes componentes:

  • Glóbulos blancos (leucocitos), que indicarían una posible infección.
  • Glóbulos rojos (eritrocitos). Pueden ser un signo de enfermedad renal, litiasis, trastornos en la sangre u otra enfermedad subyacente, como cáncer de vejiga.
  • Albúmina. Cantidades superiores a las establecidas (rango 0.1-30) son indicativas de una enfermedad renal.
  • Bacterias, levaduras o parásitos. Pueden indicar infección.
  • Proteínas en forma de tubo (cilindros) pueden ser el resultado de trastornos renales.
  • Células epiteliales. La celularidad en la orina es normal, ya que el urotelio se descama. Pero si estas células presentan atipias -anomalías- o grandes alteraciones podrían indicar un proceso oncológico.
  • Presencia de cristales (ácido úrico, fosfatos, etc.). Pueden ser un signo de hiperuricemia (gota), que es un exceso de ácido úrico en sangre, de enfermedad renal, toxicidad por medicamentos y, sobre todo, nos indicará la presencia de litiasis (cálculos renales originados en cualquier parte del sistema urinario).

Aún así, no son iguales todas las determinaciones en un análisis del sedimento urinario. Existen casos especiales. Los más frecuentes nos sitúan ante un análisis de orina de 24 horas, el cultivo de orina, junto al antibiograma, y la citología de orina.

Análisis de la orina recogida durante la micción en 24 horas

“Cuando un médico o médica nos pide un análisis de orina que recoja muestras durante 24 horas, habitualmente está buscando una determinación sobre el metabolismo de ciertos minerales; por ejemplo -señala la uróloga- metabolismo en relación a los huesos, la litiasis o diferentes hormonas”.

Este análisis ofrece información completa del funcionamiento de los riñones (medición de la creatinina, proteínas, etc.), y aporta datos sobre el calcio, sodio, potasio, fósforo, cloro, etc., cuya presencia en cantidades anómalas podría indicar la existencia de alguna patología. 

También, se utiliza para determinar los niveles excretados de ciertas hormonas, lo que permite evaluar la actividad de las glándulas que las producen y la posible existencia de enfermedades condicionadas por un exceso o déficit de las mismas.

¿Cómo se recoge la orina en un periodo de 24 horas?

No se recogerá la muestra de orina de la primera micción, aquella que realizamos nada más levantarnos de la cama después de dormir, habitualmente a primera hora de la mañana.

La serie de muestras se recogen desde la segunda micción del día, momento en el que empieza a contar el reloj, hasta que se alcanzan las 24 horas, incluidas las micciones nocturnas y, ahora sí, la primera de la mañana.

Cabe recordar el procedimiento más higiénico de una recogida de orina:

  • Lavarse las manos profusamente antes de manipular el recipiente de recogida de la muestra.
  • Lavarse a continuación la zona por donde se orina. Las mujeres deben separar los labios en la vulva y limpiarse de delante hacia detrás. Los hombres deben limpiarse el glande y el meato uretral (orificio de salida).
  • La micción será en el inodoro.
  • Colocar el recipiente (bote, tubo, frasco o tarro) en el flujo de orina.
  • Orinar al menos de 30 a 60 mililitros en el envase.
  • Terminar de orinar en el inodoro.
  • Cerrar el recipiente siguiendo las instrucciones de uso.
  • Lavarse las manos de nuevo.
  • Retomar las actividades habituales de inmediato.
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Las muestras se recogen y depositan en un recipiente con capacidad de 1,5 a 2 litros (se compra en la farmacia). El bote aséptico se almacenará a baja temperatura (frigorífico o similar) durante toda la jornada.

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Cultivo de orina y antibiograma

La presencia de hematíes, asociado a leucocitos y nitritos positivos en una tira reactiva habla mucho a favor de una infección de orina; no obstante, el examen más específico para determinar con seguridad la patología es el urocultivo.

“Consiste en incubar la orina en medios de crecimiento bacteriano específicos y observar si estos microorganismos se multiplican, formando colonias visibles a simple vista. Se considera positivo un recuento bacteriano igual o superior a 100.000 UFC/ml (Unidades Formadoras de Colonias)”, explica.

Con el antibiograma se mide la sensibilidad-resistencia de las bacterias encontradas y analizadas en la orina infectada frente a los antibióticos disponibles y habitualmente utilizados para un tratamiento. Se optimiza el pronóstico eligiendo el más eficaz en su labor antimicrobiana.

Citología de orina

Se trata de detectar celularidad tumoral maligna en el conjunto de células del tejido que recubre interiormente las vías urinarias (urotelio), células que se desprenden -descaman- de manera fisiológica y natural y pasan a formar parte la orina.

Esta indicado ante la sospecha de procesos tumorales, fundamentalmente cáncer de vejiga.

Este estudio debe de realizarse en orina recién emitida en el hospital o centro sanitario; muestra que de inmediato se deposita en el laboratorio para su estudio microscópico.

En ocasiones, se pueden encontrar celularidades atípicas que no corresponden a procesos tumorales, ya que debemos tener en cuenta que puede tratarse de un proceso inflamatorio o litiásico.

Estudios especiales del sedimento de orina

En los niños y niñas la orina se contamina mucho, por lo que hay que tener mucho cuidado al recogerla. En un varón, cuando hay sospecha de infección urinaria, suele haber una anormalidad en el aparato urinario. 

Las embarazadas deben hacerse, por sistema, un cultivo de orina obligado cada trimestre, ya que puede haber una bacteriuria asintomática, lo que significa que existe la infección pero no hay síntomas.

Esto puede dar lugar a cuadros de pielonefritis (bacterias, hongos y virus) y partos prematuros, por lo que debemos extremar los cuidados.

Mujeres posmenopáusicas, pacientes sondados y pacientes prostáticos. En estos casos, y debido a su situación, pueden mostrar signos de infección; solo se les debe aplicar un tratamiento cuando existan síntomas, como fiebre o molestias urinarias. 

Análisis de orina

“Sea observador con su propia orina y consulte con su médico en el caso de que encuentre cambios en el color, olor, aspecto o consistencia o cualquier otra circunstancia que le llame la atención de su orina.

Si su medico le ha solicitado un análisis de orina sea cuidadoso para obtener una buena muestra. Recuerde las recomendaciones recibidas para la recogida, ya que de ello va a depender que la información sea valida para su problema de salud y no conlleve errores.

Ante resultados de parámetros anómalos, consulte lo necesario con su médico, hay circunstancias de la vida cotidiana que pueden provocar alteraciones de la orina, sin ser motivo de enfermedad.

El consejo de la Dra. Carmen González Enguita, jefa del Servicio de Urología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz

Primer Capítulo sobre “análisis de orina”: ¿Qué nos quiere contar un análisis de orina?

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