Legionelosis, enfermedad bacteriana en sistemas de refrigeración

El calor del verano y la falta de mantenimiento y control en algunos sistemas de agua y refrigeración favorecen la aparición de una bacteria, la legionella, causante de la enfermedad denominada legionelosis que tiene dos manifestaciones: la neumonía, también conocida como legionelosis, y la Fiebre. Pontiac, un síndrome febril agudo.


Fotografía de archivo de cómo reacciona una muestra cuando da positivo por legionella. EFE/Javier Belver

Un brote en Cáceres con al menos dos muertos y una decena de afectados sitúa actualmente a la legionelosis, una enfermedad ambiental que varía en gravedad, desde cuadros leves con fiebre hasta neumonías que pueden llegar a ser mortales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas son las principales características de esta enfermedad que está presente prácticamente en todo el mundo.

Fuente

Tiene su origen en bacterias. Legionella pneumophila que fue descrita por primera vez en 1977, como la causa de un brote de neumonía grave registrado el año anterior en un centro de convenciones de Estados Unidos.

Esta bacteria y otras especies relacionadas a menudo se encuentran en lagos, ríos, arroyos, fuentes termales y otros sistemas de agua.

brotes

Se asocia con brotes relacionados con sistemas de agua artificial mal mantenidos, particularmente torres de enfriamiento o condensadores evaporativos utilizados para sistemas de refrigeración y aire acondicionado industriales, sistemas de agua fría y caliente en edificios públicos y privados e instalaciones de hidromasaje.

Por eso es especialmente peligroso en lugares como hospitales, con personas vulnerables, u hoteles, con una alta concentración de público.

Transmisión

La vía de transmisión más frecuente de Legionella es la inhalación de aerosoles contaminados de torres de refrigeración de aire acondicionado, sistemas de agua fría y caliente, humidificadores e instalaciones de hidromasaje.

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La infección también puede ocurrir por aspiración de agua o hielo contaminados, especialmente en pacientes hospitalizados vulnerables, o por exposición del recién nacido durante partos en el agua.

No hay transmisión directa de persona a persona.

Incubación de legionelosis

La legionelosis tiene un período de incubación de 2 a 10 días (aunque se han registrado períodos de hasta 16 días en algunos brotes) en el caso de la neumonía y de unas pocas horas hasta un máximo de 48 horas en el caso de la Fiebre de Pontiac. .

Síntomas

  • La forma no neumónica (Fiebre de Pontiac) Es una enfermedad aguda autolimitada que se manifiesta con síntomas similares a los de la gripe y generalmente desaparece en 2 a 5 días. Los principales síntomas son fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, malestar general y dolores musculares. La muerte no suele estar asociada con este tipo de infección.
  • enfermedad del legionario, neumonía, inicialmente se presenta con fiebre, pérdida de apetito, dolor de cabeza, malestar general y letargo. Algunos pacientes también informan dolor muscular, diarrea y confusión.

Tratamiento de la legionelosis

Actualmente, no existe una vacuna disponible contra la legionelosis.

La fiebre de Pontiac es autolimitada y no requiere intervención médica, ni siquiera antibióticos.

La enfermedad del legionario o neumonía siempre necesita tratamiento antibiótico una vez establecido el diagnóstico.

legionelosis
Instalación de aire acondicionado. EFE/Israel Sánchez

Prevención

La amenaza que supone la legionelosis para la salud pública puede ser controlada por las autoridades responsables de la seguridad de los edificios o de los sistemas de abastecimiento de agua mediante la aplicación de planes de garantía de la seguridad del agua.

La prevención de la enfermedad del legionario depende de la aplicación de medidas de control que minimicen la proliferación de Legionella y la propagación de aerosoles, según la OMS.

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Estas medidas incluyen un buen mantenimiento de las instalaciones y equipos, en particular mediante su limpieza y desinfección sistemática, y la aplicación de otras medidas físicas (térmicas) o químicas (biocidas) para limitar al máximo la proliferación.

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