Cistitis en niños: ¿qué debes saber?

La cistitis es una infección del tracto urinario que también afecta a los niños, entre el 1 y el 5% tendrá al menos una. Beber mucha agua y orinar con frecuencia son algunas de las recomendaciones para evitarlo


Una niña se refresca en una piscina para mitigar el fuerte calor de Bilbao. EFE/Luis Tejido

Las infecciones del tracto urinario (ITU) son enfermedades que también aparecen en niños, pero son más comunes en adultos. Sin embargo, la cistitis es más común en niñas y también en niños no circuncidados. Hay dos tipos: infecciones en las zonas inferiores, denominadas cistitis, y en las zonas superiores, pielonefritis.

Esto ocurre cuando las bacterias llegan a la uretra desde el ano, por lo que es más común en las niñas, ya que está más cerca. A veces puede llegar al riñón a través de la sangre.

Aunque existe la creencia de que son más frecuentes en verano, el vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), el doctor Pedro Gorrotxategi, explica a EFEsalud que “no tiene relación directa”.

“No tiene por qué ocurrir con más frecuencia en verano, pero algunas actividades pueden favorecer su aparición. Quedarse con el bañador mojado puede empeorarlo, aunque no es una causa importante”, dice Gorrotxategi.

¿Qué síntomas produce la cistitis en los niños?

Mantenerse alerta a las señales de alerta es vital para controlar la infección y evitar que empeore.

Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria indican que los principales síntomas en los niños mayores son:

  • ardor al orinar
  • Ir a orinar con más frecuencia o con más urgencia, pero en menor cantidad
  • fugas
  • Dolor en la parte baja del abdomen o en la espalda
  • apariencia u olor inusual de la orina
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En el caso de los niños pequeños, las señales de alerta son:

  • Fiebre sin foco aparente
  • vómitos
  • pérdida de apetito

Las infecciones del tracto urinario inferior suelen presentarse sin fiebre o con febrícula, por lo que son más leves y no afectan el estado general.

Por otro lado, las infecciones del tracto superior pueden afectar al riñón, por lo que necesitan un tratamiento más fuerte y suelen presentarse con fiebre alta.

¿La playa o la piscina aumentan el riesgo?

La playa y la piscina no inciden directamente en el riesgo de padecer cistitis. No obstante, la doctora recuerda que permanecer en bañador mojado puede favorecer la aparición de gérmenes.

Por eso, lo mejor es cambiarse el bañador después de estar en la piscina o en la playa.

¿Cómo se diagnostica?

La detección de una infección del tracto urinario se realiza mediante el cultivo de orina en condiciones estériles.

Este cultivo permitirá detectar el germen responsable y determinar qué antibióticos se deben prescribir para el tratamiento.

En general, este tipo de infección se trata con antibióticos, a excepción de la cistitis viral, que es rara.

En infecciones bajas se utiliza la vía oral, mientras que en infecciones altas se suele administrar por vía intravenosa.

¿La cistitis tiene consecuencias a largo plazo?

En la mayoría de los casos, el pronóstico de la cistitis en niños con tratamiento es óptimo.

Las infecciones del tracto inferior no suelen tener consecuencias a largo plazo, mientras que las infecciones del tracto superior pueden dejar cicatrices en el riñón. Sin embargo, la prescripción de un tratamiento temprano puede reducir el riesgo de cicatrización.

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Mantenerse hidratado es importante para prevenir infecciones del tracto urinario. EFE/Salas

Pautas para el control de la cistitis en niños

Para prevenir la cistitis en los niños, el médico de la AEPap advierte que “hay que actuar contra las vías urinaria y digestiva, ya que ambas están implicadas en la infección”.

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La experta indica que para prevenir la cistitis se debe:

  • Bebe mucha agua.
  • Sin contener las ganas de orinar.
  • Evite el estreñimiento.
  • Para las niñas, límpiese de adelante hacia atrás después de defecar para que los gérmenes del recto no lleguen a la uretra.

Los niños con malformaciones urinarias congénitas tienen un mayor riesgo de infección. Por ello, el pediatra puede indicar un tratamiento preventivo con un antibiótico diario a dosis bajas.

Aunque existe la creencia de que beber jugo de arándano podría prevenir la cistitis, es un mito. El médico aclara que “no hay estudios que lo demuestren, pero la recomendación es beber líquidos”.

“En general, beber zumos y líquidos es positivo, pero no tiene por qué ser zumo de arándanos”, concluye la experta.

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