claves para identificarla y afrontarla a tiempo

El nacimiento de un bebé implica muchos cambios físicos y psicológicos y puede llevar a algunas madres a sufrir depresión posparto y hacerlo en silencio por temor a ser juzgadas.


La depresión posparto es muy común en los primeros meses después del parto. EFE/Juan Herrero

Aunque la maternidad puede ser un momento de gran felicidad y emoción para la familia, el cambio radical que experimenta la madre, especialmente la madre primeriza, suele ir acompañado de muchas emociones fuertes que pueden desencadenar la depresión posparto.

Las madres tienen que dedicar todo su tiempo al cuidado del bebé y muchas veces descuidan su propio cuidado y bienestar, como dormir bien o comer sano.

Este nuevo momento suele caracterizarse por ser un cúmulo de sensaciones positivas y negativas a la vez que suelen ser invisibles, según la plataforma de psicólogas TherapyChat, que ha elaborado una guía con consejos para pedir ayuda y afrontar esta etapa.

La dualidad que existe entre las emociones que la sociedad sugiere que deben sentir y las que muchos de ellos realmente experimentan, genera una presión externa.

Por lo tanto, se puede incrementar el sentimiento de responsabilidad que siente una madre al cuidar a su hijo. Y de esta forma, cualquier pensamiento que no esté asociado a dedicarse en cuerpo y alma a ello se concibe como egoísta e irresponsable.

La combinación de estos factores psicológicos y sociales, junto con otros factores genéticos y hormonales debido a la reducción de progesterona y estrógenos tras el parto, puede provocar depresión posparto.

Principales síntomas de la depresión posparto

Un aspecto importante a tener en cuenta es que la mujer no siempre estará deprimida o con un comportamiento introvertido. Los síntomas visibles pueden variar dependiendo de la mujer.

Otras notas de Salud:  Más de 1.000 pacientes con psoriasis se “declaran” a su médico

Sin embargo, existen algunas características comunes en los episodios de depresión que ayudarán a detectar este problema, como por ejemplo:

  • Dificultad para vincularse con el bebé.: le resulta difícil crear un vínculo con él o se obsesiona con el cuidado
  • Irritabilidad: Muchas mujeres expresan enojo en situaciones de alto estrés. Es común que muchas madres se sientan abrumadas por el cuidado del bebé y estén irritables con su familia, amigos o su hijo
  • Ansiedad: cuando el estrés aumenta progresivamente puede convertirse en ansiedad. En ocasiones, esto puede derivarse de la impotencia de muchas madres por no estar plenamente funcionales o felices en esta etapa.
  • Insomnio: el cansancio y la falta de descanso son una combinación que puede afectar seriamente el descanso que las madres necesitan en las primeras semanas posparto
  • cambios en el apetito: esto se puede aumentar o disminuir considerablemente
  • Tristeza: Muchas madres pueden sentirse tristes o frustradas por no poder disfrutar como les gustaría. El llanto suele ser habitual pero también podemos observar otras formas de expresar la tristeza, por ejemplo camuflándola con otra emoción como el enfado.
depresión post-parto
EFE/Atila Balazs

Aprende a pedir ayuda

El miedo a ser juzgadas y la presión social por reconocer cómo se sienten hace que muchas mujeres teman expresarse. En determinados casos, algunas madres pueden tener sentimientos de culpa por no sentirse comprendidas por quienes las rodean.

Esto puede empeorar el sentimiento de soledad y hacerlos más vulnerables. Por lo tanto, pueden tardar mucho más en pedir ayuda o pueden no hacerlo en absoluto.

Los psicólogos de TherapyChat han desarrollado algunos consejos para aprender a pedir ayuda con este trastorno:

  1. Fomentar la comunicación: deben abrirse canales de comunicación con las madres. De esta forma, podrá expresar sus sentimientos si en algún momento se encuentra preocupada o estresada.
  2. Fomentar el autocuidado de las mujeres: se debe promover el autocuidado y se debe valorar el tiempo dedicado a ella misma. Si le damos espacio y lugar, validaremos y transmitiremos el mensaje de que no lo juzgamos.
  3. Conversaciones introspectivas: Hay que mantener una comunicación enfocada a que la madre mire dentro de sí misma y valore sus propios sentimientos sobre la maternidad. Puede valorar lo que piensa sobre sus miedos, dudas, dificultades y emociones que le trae esta nueva etapa
  4. Ver más allá de una madre: Muchas mujeres olvidan que aunque hayan tenido un hijo, siguen siendo mujeres. Es importante no acaparar las conversaciones en torno al nacimiento del hijo y tratar con normalidad otros aspectos como la relación de pareja
Otras notas de Salud:  Expertos publican decálogo para eliminar la hepatitis C en hospitales

Dejá un comentario