Preocupa la mala alimentación de jóvenes que viven solos

26 de abril de 2012 0
Preocupa la mala alimentación de jóvenes que viven solos
Consumen muchos fiambres y comida rápida, y muy pocas frutas y verduras. Los especialistas advierten los riesgos que tiene una dieta poco nutritiva y explican que este mal hábito puede desencadenar un cuadro de sobrepeso

Porque no tienen tiempo. Porque no tienen energías. Porque no saben cocinar. Los argumentos son innumerables, pero lo cierto es que profesionales médicos alertan sobre los peligros de la mala alimentación de jóvenes que viven solos. Lejos de la comida hecha en casa, estos hombres y mujeres de entre 17 y 35 años se inclinan por la pizza, empanadas, lomos, snacks y demás platos rápidos a la hora de almorzar o cenar.

Otro de los problemas que detectan los especialistas en nutrición es que el consumo de frutas y verduras es mínimo o nulo, algo que repercute en la falta de nutrientes, vitaminas y minerales que el organismo requiere para funcionar correctamente. Y si a esto le sumamos la costumbre de saltearse comidas, el resultado es sin dudas preocupante.

Los jóvenes que deciden irse a vivir solos, ya sea por una búsqueda de independencia, porque deben ir a estudiar a otra ciudad o profesionales recién recibidos que inician una nueva etapa en su vida, suelen tener poco interés en cocinar, por lo que terminan incorporando una dieta monótona, desbalanceada e inadecuada, que eleva considerablemente el riesgo de sufrir anemia, obesidad, osteoporosis y enfermedad cardiovascular, entre otras afecciones.

Por lo general la alimentación de estos jóvenes tiene varios puntos en común: mínima ingesta de frutas y hortalizas, cereales integrales, lácteos, carnes magras y pescado, dando lugar al consumo desproporcionado de snacks, galletitas, golosinas y fiambres. Las bebidas también representan un problema: lejos de incorporar agua, prefieren bebidas gaseosas azucaradas y alcohol.

“No tengo ganas de cocinar, es una pérdida de tiempo”, es la respuesta de cabecera en estos casos. Lo cierto es que, además de la “fiaca” que les provoca cocinar, tampoco tienen mayores conocimientos sobre el tema. Además se suma el hecho de que han acostumbrado su paladar a ciertos tipos de comidas que les resultan mucho más atractivas que las frutas y verduras.

El problema en estos casos es que, eventualmente, el cuerpo pasa factura: una de las consecuencias más comunes en este tipo de escenarios es la obesidad, ya que se ingiere una gran cantidad de alimentos con alto valor calórico.

Búsquedas Recientes:

alimentacion jovenes que viven solos

Autor: Salud.com.ar