La medicina cambió: menos tiempo y poca capacitación

14 de mayo de 2012 0
La medicina cambió: menos tiempo y poca capacitación
El doctor Fortunato Benaim, miembro de la Academia Nacional de Medicina y del Comité de Seguridad del Paciente y Error en Medicina, afirma que las deficiencias en la prestación médica se deben al poco tiempo que pueden dedicar hoy los profesionales a sus pacientes y la limitada posibilidad de perfeccionamiento que ofrece el país

La crítica situación del sistema de salud público preocupa tanto a pacientes, como a funcionarios y médicos. Y la visión de este último grupo es clave, ya que son los que conocen en profundidad cuáles son los límites y carencias de la prestación médica y pueden brindar guías de acción claras en pos de lograr un cambio.

De acuerdo a la visión del Dr. Fortunato Benaim, miembro de la Academia Nacional de Medicina y del Comité de Seguridad del Paciente y Error en Medicina, existen dos problemas esenciales a tratar: en primer lugar el poco tiempo que pueden dedicarle hoy los médicos a sus pacientes, y en segundo lugar la escasa posibilidad de perfeccionamiento que brinda el país.

Un antes y un después

Un estudio que actualmente se lleva adelante en la Academia Nacional de Medicina pretende identificar cuáles son los factores que más inciden en los errores que se presentan en la práctica médica. El Dr. Benaim explicó que el análisis preliminar de los datos que arroja hasta el momento la investigación revela que entran en juego tanto la falta de información, la falta de capacitación y el exceso de trabajo.

“La medicina ha cambiado en su ejercicio desde la mitad del siglo pasado; en esa época no existían ni obras sociales, ni prepagas, ni ART. Con el tiempo, la cosa fue cambiando y poco a poco fue disminuyendo la retribución económica al médico -que es el prestador del servicio- y fue quedando un poco más para pagar todos los adelantos tecnológicos e inclusive para dejar ganancias a las empresas que empezaron a comerciar con el cuidado de la salud”, argumentó Benaim, que es profesor honorario de Cirugía de la Universidad de Buenos Aires y presidente de la Fundación para la atención del quemado que lleva su nombre.

De acuerdo a la perspectiva del académico, el profesional de cartilla está marcado en su tiempo y le resulta imposible dedicar más de 10 ó 15 minutos a cada paciente. Este tiempo en muchos casos resulta insuficiente para hacer un examen clínico, dialogar con el paciente y demás elementos que conforman una buena semiología y buena clínica.

Soluciones rápidas

Este escenario obliga a que los profesionales médicos deban respetar horarios y cumplir con un cronograma estipulado que los lleva a recetar casi sin realizar exámenes al paciente o simplemente mirando una radiografía o análisis.

Lamentablemente a veces se pierde de vista que un profesional que no cuenta con el tiempo y los medios para desempeñarse correctamente se termina atentando contra la seguridad del paciente, que no recibe la atención necesaria.

Autor: Salud.com.ar