La desigualdad sanitaria entre lo público y lo privado

10 de mayo de 2012 0
La desigualdad sanitaria entre lo público y lo privado
La brecha cada vez más grande entre lo público y lo privado nos obliga a pensar nuevas acciones que permitan salvar la compleja contingencia que afecta al área de la salud. Los pasos a seguir para revertir esta realidad pueden parecer inciertos, pero sin duda la clave está entre el diálogo y la negociación

La situación actual del sistema sanitario dista de ser la ideal: las rupturas políticas permanentes de nuestro país, acompañadas por una falta de proyección a largo plazo, han dado origen a un campo sanitario fragmentado, en el que los lineamientos nacionales se pierden en el corto o mediano plazo, muchas veces sin siquiera comenzar a instrumentarse. Esto lleva a que los distritos actúen a ciegas, solventando crisis inmediatas, despilfarrando recursos y perdiendo tiempo. Tiempo que es clave.

Cada día parece más difícil imaginar una política en salud que reúna esfuerzos entre la Nación y las provincias. Así, el sueño de revertir décadas de atraso parece estar más cerca de la utopía que de la realidad.

Una brecha en aumento

No es novedad que las desigualdades que se observan en diferentes puntos geográficos refuerzan las asimetrías sociales existentes. Esto lleva a que un individuo con escasos recursos económicos deba enfrentar otra inequidad, la de la baja calidad sanitaria. Lamentablemente esta mala atención suele ser insuficiente y tardía ante las enfermedades que se potencian por esta carencia original. El tratamiento es pobre y sumerge a la persona en un mar de gastos en medicamentos y otros recursos.

La necesidad de contar con un sistema integrado de salud en la Argentina es imperante, especialmente si tenemos en cuenta que 14 millones de hombres, mujeres y niños dependen enteramente de los hospitales públicos para tratar sus enfermedades.

Salud para todos

Una salida que impulsan numerosos profesionales es la de la creación de un verdadero sistema de salud federal, con un Estado nacional que sirva de guía central y provincias que apliquen y adapten esas guías de acción a su realidad territorial, económica, cultural y sanitaria.

Médicos y trabajadores de la salud apuntan a la creación de una agenda estructurada, con funciones y objetivos delimitados para todos aquellos actores que conforman el complejo entramado del sistema de salud. Esto significa promover un cambio gradual, progresivo y sostenido, lejos de las decisiones a las apuradas que caracterizan al sector.

Es hora de darle a la sociedad un servicio de salud de calidad y para esto es necesario contar con un presupuesto acorde a las necesidades. Es momento de brindar una atención más justa y dar los primeros pasos a un país más igualitario.

Autor: Salud.com.ar