Infertilidad: cuándo consultar a un profesional

25 de abril de 2012 0
Infertilidad: cuándo consultar a un profesional
¿Cuánto tiempo hay que buscar un hijo sin lograr el resultado esperado para identificar la presencia de un problema? No es sencillo saber determinar cuándo es el momento de recurrir a un especialista en reproducción asistida, por eso en esta nota te damos algunos parámetros y plazos para que tengas en cuenta

Entre un 15% y un 20% de las parejas en edad reproductiva se encuentran con un obstáculo a la hora de lograr el embarazo. Sin embargo las consultas a un especialista no llegan sin antes descartar problemas de estrés, exceso de trabajo y otras razones que sirven de argumento para explicar el por qué de esta dificultad. Lo importante es comprender, en primer lugar, que las alteraciones reproductivas nada tienen que ver con el entorno y así poder descartar este tipo de variables.

Los profesionales señalan que una pareja en edad reproductiva no debería pasar más de dos años buscando el embarazo. Lógicamente este plazo está sujeto a numerosas variables, entre las que se destaca la edad de la mujer, que a partir de los 38 años tiene óvulos de menor calidad, reduciendo sus posibilidades.

La consulta profesional

Cuando surge un problema vinculado a la reproducción la clave está en consultar con un especialista. Este paso es esencial, ya que por medio de algunos estudios se puede hacer un diagnóstico claro y estructurar una estrategia para la concepción.

Una primera consulta servirá para determinar posibles causas genéticas y comunicarle al profesional algunos datos importantes para identificar la presencia de un problema, como el tiempo que llevan buscando el embarazo y si anteriormente ya fueron padres. Además se suele indicar un espermograma para el hombre y ecografías y estudios hormonales para la mujer.

El espermograma permite conocer la calidad, cantidad y movilidad de los espermatozoides, mientras que la ecografía transvaginal y la histerosalpingografía (radiografía de útero) arrojan información esencial sobre el factor útero-tubo-peritoneal. El estudio hormonal brindará también datos clave para arribar a un diagnóstico.

Posibles tratamientos

Lo cierto es que más allá de la causa del problema, la gran mayoría de casos tiene solución. Lo importante es identificar el origen para poder estructurar una estrategia o plan para concretar el embarazo en el menor tiempo posible.

Las vías de acción posibles incluyen técnicas de baja complejidad, como la inseminación artificial, o de alta complejidad, como la fertilización in vitro o el ICSI, que es la inyección de un espermatozoide dentro de un óvulo. Estos procedimientos tienen un factor común: la estimulación de la ovulación, que permitirá mejorar la cantidad y calidad de los ovocitos, incrementando las probabilidades de alcanzar un embarazo.

Autor: Salud.com.ar